Puntos a favor:
- Soy muy alta
- Tengo los dientes muy bien colocados de natural (como si hubiera llevado aparatos toda la adolescencia)
- Tengo una cara bonita
- Soy muy grande
- Tengo mucho pecho (si eres hombre estás pensando que estoy buenísima, … pues te equivocas, las modelos con mucho pecho no van a ninguna parte!)
- Estando delgadísima tenía una talla 40 (que tiempos)
- Había muchas más chicas que no tenían perspectiva sobre sus puntos débiles.
- Sólo había dos chicos y tampoco tenían perspectiva.
- Había otra chica de Sabadell (hay que ver, uno se va a Nueva York y siempre se encuentra al vecino del 5º en Central Park). Carmen es más alta que yo y entonces tenía una nariz muy grande pero era la más simpática del grupo. Y tenía novio. Vino a traerla y a buscarla.
- Conocí a mi ex-marido-1. Me hizo una foto, a mi y a todas las demás.
Los recuerdos que tengo sobre él de aquellos primeros días son bastante difusos. De una cosa estoy segura: a las dos semanas estaba perdidamente enamorada.
Él era mi profesor de fotografía. No en el sentido habitual, no nos enseñaba a hacer fotos sino que nos hacía fotos para que aprendiéramos a posar. Tenía 6 años más que yo y unos ojos azules muy intensos. Como decía la canción de Jarabe de Palo, tenía “la marca del lado oscuro”.
La verdad es que yo estaba muy acostumbrada a estar enamorada de gente que no me hacía ni caso. Un día Carmen, que con su novio me habían adoptado y me llevaban a casa cada día, se fijó que al ver a mi ex entrar por la puerta yo hice el gesto de colocarme bien delante del espejo. Me preguntó “¿te gusta?” me puse roja y le dije que si. Me contestó: “no te preocupes, nos gusta a todas”. Y no me preocupé.