viernes, 26 de junio de 2009

1.988

En 1.988 yo quería ser modelo.

Puntos a favor:

  • Soy muy alta
  • Tengo los dientes muy bien colocados de natural (como si hubiera llevado aparatos toda la adolescencia)
  • Tengo una cara bonita
Puntos en contra:

  • Soy muy grande
  • Tengo mucho pecho (si eres hombre estás pensando que estoy buenísima, … pues te equivocas, las modelos con mucho pecho no van a ninguna parte!)
  • Estando delgadísima tenía una talla 40 (que tiempos)
A los 17 no tenía mucha perspectiva sobre los puntos en contra, así que me apunté a una escuela de modelos. De paso hacía COU, preparaba la selectividad, salía con mis amigos,… La escuela estaba en Barcelona. Del primer día recuerdo que:
  • Había muchas más chicas que no tenían perspectiva sobre sus puntos débiles.
  • Sólo había dos chicos y tampoco tenían perspectiva.
  • Había otra chica de Sabadell (hay que ver, uno se va a Nueva York y siempre se encuentra al vecino del 5º en Central Park). Carmen es más alta que yo y entonces tenía una nariz muy grande pero era la más simpática del grupo. Y tenía novio. Vino a traerla y a buscarla.
  • Conocí a mi ex-marido-1. Me hizo una foto, a mi y a todas las demás.

Los recuerdos que tengo sobre él de aquellos primeros días son bastante difusos. De una cosa estoy segura: a las dos semanas estaba perdidamente enamorada.

Él era mi profesor de fotografía. No en el sentido habitual, no nos enseñaba a hacer fotos sino que nos hacía fotos para que aprendiéramos a posar. Tenía 6 años más que yo y unos ojos azules muy intensos. Como decía la canción de Jarabe de Palo, tenía “la marca del lado oscuro”.

La verdad es que yo estaba muy acostumbrada a estar enamorada de gente que no me hacía ni caso. Un día Carmen, que con su novio me habían adoptado y me llevaban a casa cada día, se fijó que al ver a mi ex entrar por la puerta yo hice el gesto de colocarme bien delante del espejo. Me preguntó “¿te gusta?” me puse roja y le dije que si. Me contestó: “no te preocupes, nos gusta a todas”. Y no me preocupé.

sábado, 20 de junio de 2009

Ex-suegra-2

La mayoría de gente con la que he quedado para hablar sobre mi segundo divorcio (del primero no hablé con nadie) han hablado más sobre ellos mismos que no me han escuchado a mi. Es como estar en una escena del Silencio de los Corderos: "Quid pro quo Clarisse", tu me cuentas pero si a cambio me escuchas (en la peli era al revés, pero se acepta pulpo, ¿no?).
Mi madre no paró de hablar sobre su "estupenda" relación con mi padre. Fantaseaba sobre si ella también tenía que haberse divorciado. Y me dijo que ya veríamos quién se iba a reír el último. Por un momento la vi con un cuchillo en la mano presta a degollar a mi padre. Pero no era eso (que lástima). Dice que cuando mi padre sea muy mayor puede que esté muy malito y que ella tenga que cuidar de él. Entonces él se dará cuenta de la gran mujer que ha tenido a su lado... De verdad. No me lo invento, no tengo tanta imaginación.
Esta semana quedé con mi ex-suegra-2 para darle la oportunidad de ponerme verde. Y la aprovechó, vaya si no. Me dijo que yo no era muy buena madre, que siempre he sido rarita (para que negarlo, es verdad), pero que como quería a su hijo me había ido soportando todo este tiempo y ahora voy yo y le dejo sin ninguna excusa magna, como malos tratos, infidelidades, etc, sólo porque no lo quiero. Es que tengo unas maníasssss.
Y una vez se quedó a gusto me contó su historia. Su marido se parecía mucho al mío (será aquello que de tal palo tal astilla), estos que nunca te cuentan nada, que si se enfadan no te hablan. ¿Pues sabes como lo sobrellevó? Estuvo durante años enamorada de un amigo cura y pasaba a verlo cada día con alguna excusa. Nunca tuvieron nada pero esta amistad le compensó todo lo demás.
Ahora ya veo que mi problema es no ser creyente, no ir a misa y no conocer curas de buen ver. Me lo voy a replantear, ahora mismo voy a empezar con dos avemarías.

lunes, 15 de junio de 2009

Hoy empiezo

Voy por mi segundo divorcio. Estoy cogiendo un cierto complejo de Elisabeth Taylor (que por cierto era Piscis como yo), aunque creo que a mi edad ya iba por el cuarto marido.
Hoy empiezo criticando a mi ex-número-2, que por cierto es muy buena persona, pero un mentiroso involuntario. Se cree lo que dice. Por ejemplo: mentiras globales sobre nuestra relación:
  1. Desde antes de casarnos le decía a todo el mundo que le gustaban mucho los niños y que si fuera por él íbamos a tener un equipo de fútbol. Una vez casados no me hizo ningún comentario al respecto. A los 4 años yo decidí ponerme a la maternidad por mi cuenta y directamente le enseñé el predictor positivo. 4 años más tarde (soy un poco cíclica...) le dije que quería tener otro hijo y casi le tuve que suplicar. Hace poco me dijo que él el segundo no lo hubiera tenido, que sabía que nos llevaría a la separación.
  2. Que siempre me ha deseado mucho sexualmente en todos mis formatos (desde ballenita de 100 kilos a chica más guapa de la clase, ya ves que soy modesta). Pues siendo así es raro que pudiera pasarse días durmiendo a mi lado sin mover un dedo y que prácticamente sólo lo hiciéramos en circunstancias casi "perfectas": solos en casa, fiesta al día siguiente, de viaje... La verdad es que yo nunca lo he deseado mucho, así que no lo critico, sólo me quejo por la mentira.

El sexo era funcional. En plan: "hoy me vendría bien hechar un polvo". Opciones:

a. Autosatisafacción

b. En pareja

Pregunta a mi misma: ¿cómo vamos respecto a la media nacional? (que conste que estos encuestados sí que son unos mentirosos! En la última encuesta salía una media de 2,6 polvos a la semana!). Pues vamos muy mal, en la franja de entre 0 y 1 a la semana. Bueno...vamos a hacer algo por el país, ¿se puede quedar mi padre con los niños?